Pasajero fantasma

– Cuando sabemos según la historia de muertos, siempre pensamos que es un relato o leyenda del pasado o que es algo que a todos menos a nosotros podría sucedernos pero, si te digo que esto podría pasarte a ti ¿me lo creerías?

– No es raro ver en la ciudad a los taxistas acompañados de una mujer.
Es un viernes en la madrugada, una noche normal como cualquier otra.

Taxista: Que pues, vas a ir mañana al baile
Mónica: sí, va a estar bien padre
Taxista: aguanta ahorita te llevo a tu casa, ya nada mas levanto a este mono,
Mónica: ojal y no vaya muy lejos porque ya es bien tarde
Taxista: ¡Buenas! compa ¿a dónde?
Pajero: muy buenas noches, voy aquí adelantito a san diego
Taxista: órale súbete

Pasajero fantasma– El taxista levantaba a ese pasajero, en la calle Emiliano zapata y pedro de alba, al llegar al cruce de las calles de altacon y Rivero y Gutiérrez, el frío y la soledad de la noche fueron interrumpidos por las luces de las lámparas que anunciaban que un accidente había ocurrido en ese lugar

Taxista: mira se dieron en la torre, déjame ver voy a ir despacio
Mónica: hay no seas así a mi me dan miedo esas cosas mejor pásate rápido
Taxista: hay no aguantas nada

– Sin hacer caso a la petición de su compañera, el chofer continúa a paso lento para poder ver con calma que fue lo que paso

Mónica: ya dale, ya vámonos

– En ese justo momento y antes de que fuera cubierto por los paramedicos, las luces de una patrulla alumbraban el rostro de aquella persona fallecida.
Taxista: Ya viste Mónica, como que se parece mucho al pasajero no crees ó usted que dice don.

– Al voltear a ver a su pasajero la pareja se dio cuenta de que este ya no se encontraba adentro del taxi

Pasajero fantasma– Y el asiento trasero estaba lleno de sangre. El chofer metió el acelerador a fondo y justo al llegar al templo de San Diego

Pasajero: ¡aquí me quedo joven! ¿Cuánto te debo? (con una voz escalofriante)

– Al escuchar la voz de aquella aparición, ambos jóvenes abandonaron el coche en las calles del parial y el centro de san diego, corrieron a buscar al sacerdote le contaron lo sucedido y este salio a bendecir el automóvil. Y a rezar por esa alma en pena.

SIGUIENTE LEYENDA:

LEYENDA ANTERIOR: