Leyendas coloniales

La calle “el niño perdido”. Todo empezó en un lugar donde hace tiempo existía una pequeña laguna, junto a ella una pequeña casa que a simple vista parecía bien construida. 

La casa estaba habitada por un señor llamado Adrián de Villacaña, un hombre viudo y padre de un niño de 9 años.

Leyendas colonialesEl pequeño era un chico normal, salía por el pueblo, tenía libertad y le gustaba jugar en la laguna. Sin embargo un buen día el niño desapareció, el padre desesperado se intentó suicidar, la gente del pueblo apenas sabía nada de este individuo pues no era muy social que digamos y no se dejaba ver mucho salvo en ocasiones contadas con su hijo.

Nadie supo más de ese niño, algunos piensan que se ahogó en la laguna, otros dicen que el padre lo perdio al no poder mantenerlo, lo que está claro es que nadie se ha atrevido a entrar en el interior de la Laguna, piensan que hay un espíritu vagando sobre ese lago y nadie quiere saber de él.

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