Leyenda de Las garzas del lago

Cuentan  las leyendas de las garzas del lago que hace mucho tiempo en la isla Yunuén vivía una hermosa princesa que nunca se casó, pues su amor correspondía al lago Patzcuaro, la princesa se llamaba Japunda y permanecía día y noche en la orilla del lago observando las aguas. Un día llegó un grupo de guerreros de una tribu rival y al ver a la princesa decidieron llevarla a su tribu para casarla con su rey, al enterarse de esto Japunda corrió al lago para pedir ayuda y consejo, al hacerlo el lago le respondió y le dijo que no se preocupara que la ayudaría para que nunca se la lleven de su lado, le dijo que se marche, que vuelva a la media noche y con la ayuda del bote se dirija al medio del lago, allí debía arrojarse al agua. La princesa obedeció, hizo todo al pie de la letra, se arrojó al agua y salió completamente transformada en una hermosa garza blanca, desde entonces permaneció en el lago y nunca nadie pudo llevarla de allí. Los Purépechas aseguraban que cuando las garzas se acabaran en el lago Patzcuaro, entonces el lago se entristecería tanto que finalmente se secaría.