Leyenda de la casa de los espejos

En Cádiz, una ciudad de España, podemos encontrar una leyenda que puede dejarnos con la boca abierta, ya que en la parte más antigua de la ciudad, se sitúa una casa un tanto siniestra, además de estar abandonada, cuenta que la casa de los espejos, que así es como se llama, vivió un capitán de barco junto con su esposa y su hija.
La leyenda cuenta que cada vez que el padre se iba de viaje, la hija le pedía que le trajera un espejo. Poco a poco la hija iba creciendo, y también crecía su gran colección de espejos. La madre, al ver que el marido no le hacía tanto caso como a su hija, envenenó a su propia hija, para así captar toda la atención de su marido.
El marido, no estaba en casa cuando ocurrió tal cruel historia, no obstante, cuando llegó de uno de sus viajes, la madre le dijo que la hija había tenido una grave enfermedad y finalmente había fallecido. El arrepentimiento fue aumentando, hasta tal punto que confesó, gracias a los espejos que le decían al padre quien había sido la culpable de todo.
Leyenda de la casa de los espejosLa madre fue encerrada, pero murió al poco tiempo, el esposo se fue de casa, y nadie nunca más la habitó. Dice la leyenda que muchas veces se pueden escuchar los llantos de la hija pequeña desde el piso más alto, que era donde estaba la habitación de la hija.