La leyenda del viboron

Cuenta una vieja leyenda de Zacatlán que donde hoy en día está el convento existe debajo de la estructura un antiguo animal gigante llamado el Viborón el cual no es otra cosa que una víbora gigante que los constructores originales utilizaron para apoyar sobre ella los cimientos de la catedral, dicen que para meter al enorme animal allí tuvieron que sacrificar muchos animales pequeños, pollos, cerdos, gallinas y otros animales los cuales convencieron al animal para ingresar en el enorme agujero que habían preparado los constructores originales. Por esa misma razón los pobladores antiguos acostumbraban llevar hasta el templo distintas ofrendas de animales de granja, con la esperanza de que le sirvieran de alimento al viborón, para que el animal no muriera de hambre y así el templo que estaba sostenido sobre él no se derrumbara.